HIROSHIMA Y NAGASAKI.
Un 6 de Agosto de 1945 a las 8.16 minutos el bombardero Enola –Gay lanzó una bomba sobre Hiroshima. Murieron 90.000 personas en el instante y 55.000 muertes meses después.
A los tres días después, el 9 de Agosto a las 11:02 horas el bombardero Bockscar lanza una bomba sobre Nagasaki. Se produce al momento la muerte de 40.000 personas y 35.000 meses después. Aún viven más de 10.000 personas que son víctimas de enfermedades como consecuencia de la radiación.
Persiste una controversia entre los historiadores sobre la necesidad de haber lanzado estas bombas. Por ejemplo, en un extremo Peter Kuznick historiador estadounidense de la American University de EEUU expresa “dejar caer la bomba fue un crimen contra la humanidad… muchos Japoneses estaban listos para rendirse”.
En el otro extremo, el historiador británico Nigel West: “ hubiera sido un crimen si el Presidente Truman no hubiera utilizado las bombas atómicas.”
Actualmente poseen armas nucleares: EEUU; Rusia, Gran Bretaña, Francia, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte.
EEUU posee 8.000 ojivas nucleares. Cada una de ellas con una capacidad de muerte y destrucción 10 veces superior a la bomba lanzada sobre Hiroshima.
Si hoy se utilizaran todas las armas nucleares que existen se terminaría con toda forma de vida en la tierra.
Según la UNICEF “en los últimos 10 años han muerto más de 2 millones de niños como el resultado directo del conflicto armado y más 6 millones ha quedado discapacitado o con lesiones graves.
Por lo menos otros 20 millones de niños y niñas han debido abandonar sus hogares y más de un millón son huérfanos o están separados de sus familias. En el mundo existen en la actualidad 300.000 niños soldados.”
El Preámbulo de la Constitución de la UNESCO dice “Que puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la Paz
Que la amplía difusión de la cultura y la educación de la humanidad para la justicia, la libertad y la paz son indispensables a la dignidad del hombre y constituyen un deber sagrado que todas las naciones han de cumplir con espíritu de responsabilidad y de ayuda mutua.
Que una paz fundada exclusivamente en acuerdos políticos y económicos entre gobiernos no podría obtener el apoyo unánime, sincero y perdurable de los pueblos, y que, por consiguiente esa paz debe basarse en la solidaridad intelectual y moral de la humanidad.”
En los últimos años se ha incrementado en el mundo el gasto en armas. Superando los presupuestos mundiales de educación y salud. También se ha aumentado en América Latina. En la última década en Chile se ha incrementado enormemente el gasto militar superando seis veces lo que se gasta en ciencia.
Todos los Presidentes y los Gobiernos, de los países que tienen Fuerzas Armadas, glorifican y nos presentan la adquisición de armas como un hecho del que los pueblos deben sentirse orgullosos. La compra de armas realizada por el Gobierno de un país estimula una carrera armamentista sobre todo entre los países vecinos
Los traficantes de la muerte promueven que los países pobres compren armas para beneficio de los países ricos.
Frente a toda esta situación existen innumerables grupos de ciudadanos e instituciones que trabajan contra el armamentismo. Entre ellos la Organización Mundial de la Salud; un grupo de Alcaldes por la Paz, que reúne a 760 ciudades de 110 países. Este año Japón presentará a la Asamblea General de las Naciones Unidas un proyecto de resolución para la eliminación completa de las armas nucleares. El gobierno de Chile debe apoyar esta propuesta.
Debemos trabajar desde hoy hacia el futuro.
1.- Para destruir las armas nucleares.
2.- Para un progresivo desarme del mundo. No olvidando la lucha contra el terrorismo criminal.
3.- Para que, lo más pronto posible, exista un solo Gobierno Mundial. Para ello es indispensable una voluntad política de los gobiernos, de todas las regiones del mundo, para avanzar hacia la integración. Por ejemplo, trabajar decididamente por la imprescindible integración de América Latina.
Paul Valery expresa: “La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen para provecho de gentes que si se conocen pero no se masacran”.
¿Cuál sería la respuesta si se preguntara a los pueblos del mundo si están de acuerdo con la guerra y con el escandaloso gasto en armas frente a tantas necesidades sociales?
Ningún pueblo del mundo desea promover una guerra.
Dr. Edgardo Condeza Vaccaro

Aída dijo
Estoy de acuerdo en un sólo gobierno mundial pero debería ser para todos, con una
justa distribuciòn de la riqueza, y no como pretende EEUU en erigirse en amo y señor del mundo, viviendo a expensas de él, matando de hambre al resto. Pregunto: quién intenta vender armas, quién se beneficia con este negocio?? Lamentablemente llegamos siempre a la misma respuesta, lo mismo pasa con la droga, si realmente existiera la voluntad que desapareciera el narcotrafico, de seguro que se haría, pero no olvidemos que a través de matar o diezmar mentalmente a los jóvenes con ese veneno, se producen poblaciones débiles y manejables, además de ser un negocio que mueven las grandes multinacionales.
Aída
24 Agosto 2005 | 06:30 AM